martes, 27 de diciembre de 2011

Banda sonora OZ y alrededores, parte 2.

¡Y seguimos con la banda sonora del viaje mítico!


13. “Close To You”, de Cranberries.

Sé que la original es de los Pretenders, pero a mí siempre me ha gustado esta versión, y como es de esas canciones suaves, alegres y simplonas, yo la canto por la vida. Me emociona un poco su letra – cómo hasta los pájaros quieren estar cerca de esa persona especial, aww – y en especial me gusta cuando ya no dicen nada y solo cantan “ah lalalala”. Esa sencillez onomatopéyica la encuentro de lo más amistosa y universal. 

También me recuerda a una serie que se llamaba “That 80s Show”, y cómo pelaban el cable ahí los hermanos cantándola, lo que me hacía soñar con cómo quería que fuesen mis propias relaciones filiales (lo busqué para ponerlo aquí, pero entonces YouTube no era muy popular, entonces nadie lo subió).

A falta de hermanos (no cantamos juntos), como ésta es conocida, casi todos mis roomates de todos los lugares la entonaron conmigo, aunque yo nunca me daba cuenta de cuándo lo hacía yo misma en primer lugar... probablemente para mis adentros y saliendo de la ducha o algo así, porque no es una canción cool con la que una pueda impresionar a la gente.

Uno de mis momentos favoritos fue cuando la Sarah, una inglesa de 34 que era parte de mi grupo de viaje en Nueva Zelanda, decidió cantarla en el karaoke y me pidió que la acompañara. Al final fue solamente ella (yo solo colaboré un poco), pero igual fue una ocasión feliz, que me recordó cómo nos influimos en la vida los unos a los otros y cómo la vida a veces puede ser algo tan hermoso y tan simple. En especial cuando se la vive cantando codo a codo con algún compañero casual.



Acá salimos la Sarah y yo en acción (muy amateur, eso sí).




14. “Clue”, de Frente!

El grupo Frente! (se escribe con signo de exclamación al final, como Miranda! o Wham!) tiene una cantante de voz muy afinada y dulce. Y ésta en particular me encanta y así le di en absolutamente todo el viaje, yo creo que meramente porque dice “all the stars in the sky” (todas las estrellas en el cielo). A mí me encanta mirar a las estrellas, y cada vez que las veía la canción se me venía a la mente, y luego se me quedaba pegada por semanas porque, ya lo he dicho, esta mente que tengo es muy literal.

En especial le di cuando estuve en el campo, y no había luz artificial alguna, y entonces ellas se observaban por millones. Son las mismas que se ven de Chile, porque es la misma latitud… pero en Australia, en general, no es fácil verlas (ni en Indonesia) porque el cielo es más húmedo, y en Nueva Zelanda está casi siempre nublado, entonces yo me ponía muy contenta cuando al fin me tocaba presenciarlas en gloria y majestad, y así lo manifestaba cual loba aulladora, cantando.

Pero tan magno espectáculo celeste también me daba un poco de susto. En especial, una vez en que tuve que ir a hablar con mi jefe del campo, cuya casa quedaba a una hora de mi alojamiento. A la vuelta ya era de noche, y tuve que volverme caminando sola en medio del descampado, sin ninguna luz artificial en cuadras la redonda, y ningún camino, sino solo senderos de sembrados y vacas, y yo sin música - Ipod descargado - y el eco de mis pasos resonando por las huellas.

Pero las estrellas. Y una luna menguante, que brillaba lo suficiente como para que yo pudiera ver por dónde andaba, con los ojos ya afinados como los de un gato. Irónicamente, iba feliz y relajada hasta que las miré y fue entonces que me dieron miedo, cuando debieron ser una ayuda. Es que eran tantas y el cielo parecía tan vasto y tan impresionantemente vivo... que se me ocurrió que podía venir un OVNI y hacerme esa del tipo que vuelve con la barba crecida, y entonces tuve que apretar chala, jejeje.

El video que encontré en YouTube es pésimo al lado de la canción original (que está en un álbum llamado "Shape"), la que no encontré. La gracia de la primera (para mi gusto) es que, de fondo, hay casi un silencio sepulcral.

Como en el cielo.



15. “Cry”, de Ray Charles.

Esta canción es sencillamente espectacular. Es el seco de Ray Charles, con su tan expresiva voz, hablando de cómo es natural llorar cuando un amor le dice a uno adiós.

Yo tuve dos malas experiencias amorosas, en Australia. Una, al reencontrarme con un chileno del pasado en Sydney, al que siempre había querido, y que estaba pololeando con otra. A pesar de que fue rico vernos como amigos, por supuesto que sentía cosas, y al final dejamos de vernos por eso (además igual “no era adecuado”) (“no puedo evitar ponerlo entre comillas”, jaja).

La segunda fue con mi pinche francés, Rom. Estuvimos juntos cerca de dos meses, como conté antes (canción 7) y se acabó abruptamente, como también conté antes. Fue algo mucho más corto y menos significativo, pero uno tiene a su corazoncito, y necesita hacer cierto duelo e identificarse con algo, con alguien.

En ambas ocasiones, escuché la canción. En la intimidad de mi soledad, Ray hablándome con ternura, diciéndome cosas como que “if your heartaches seem to hang around too long” (si el corazón te duele hace demasiado tiempo), hay un sol luego de esas nubes… si uno puede llorarlas (o algo así), todo con un coro de personas enfatizando cada dicho, muy típico de esa época, todos alegres y comprensivos y ayudando a que uno saliera adelante a fuerza de pura música.

Allí estaban Ray y su pandilla aceptando la situación y convirtiéndola en belleza.

Esta canción se mantuvo durante todo el viaje en mi lista “Lalala”, en parte para recordarme cómo está bien ser libre y tener sentimientos (lo que es un poco lo mismo), y en parte porque simplemente me gusta.



16. "Death II", de Pulp.

Pulp es uno de mis grupos favoritos, y cuando lo escucho por alguna razón me siento poderosa, y peligrosa, y sexy.

También me encanta salir a caminar, sola con mis pensamientos y lo hago casi cada día, y como Australia (y Nueva Zelanda) son muy seguros, a veces iba a hacerlo después el carrete, a altas horas de la noche.

Esta canción era una de las ideales para eso. Además de que tiene buen ritmo, la letra es provocativa e interesante. Una de mis partes favoritas es cuando dice “pensé que esta noche jamás iba a terminar”, lo que me hacía recordar algunos momentos malos vividos en Chile que también pensaba que jamás iban a terminar, pero que lo habían hecho… y eso de algún modo me hacía sentir aún más peligrosa y viva, totalmente despierta y caminando bajo la noche oscura, alerta mientras los otros dormían. Y hay otras partes provocativas e interesantes, largas de discutir aquí.

Pulp y yo salíamos casi cada noche, a hablar de cosas importantes.





17. "Donde caen los sueños", de León Gieco.

Esta canción es de una película bélica argentina, “Iluminados por el fuego” y en realidad trata de la muerte, pero no necesariamente de la física, sino que de la de los sueños de aquellos soldados de entonces, los que fueron mandados a las Malvinas… pero cuando yo oigo a Gieco entonar “voy en busca de un descanso que me llamó” y otras frases del tipo, su voz es tan suave que se me vienen a la mente la tranquilidad y felicidad de poder dejarlo todo, y de estar lejos... en especial cuando repite “me voy, me voy”, que en su enfatizar pareciera denotar cierta alegría, aunque no haya sido su intención. 

Gieco también dice “bálsamo de los días vividos”, “voy donde se apaga el fuego”, “historias escritas con el corazón” y todo con una voz, ya lo dije, tan, tan dulce, tan ajena a cualquier resentimiento que dan ganas de llorar… es como la voz de alguien que ha encontrado un oasis, un oasis merecido y que ya no tiene rencor por nada ni por nadie. 

Así me sentí yo cuando pude partir, ni siquiera al campo, que fue donde más la escuché, sino que a Australia mismo (y alrededores)… como una oportunidad preciosa de cambiar de aires y de respirar diferentemente, un poco como morir, y nacer de nuevo.

Es una preciosura de canción y para mí no habla de nada más que de la paz… pero de la paz y los nuevos mundos, dentro de este mismo mundo, sin tener que ir más lejos. 

Es de esas canciones que me hacen soñar.



"Horal", otra de Gieco, de la misma peli, y que también aplica.



18. "Down Under", de Men At Work.

La canción aussie por excelencia, hecha además por una banda local, ¡qué gran hit! Es alegre, lúdico, con personajes que dialogan y dice cosas específicas y graciosas como “vegemite sandwich” (huácala) (es muy malo, jaja). A mí siempre me gustó mucho, y siempre fue una de mis canciones favoritas a la hora de subirme el ánimo, o de simplemente bailotear, incluso de mucho antes de saber que iría a Australia.

Por pudor traté de no mostrarme demasiado emocionada con la canción una vez que efectivamente me trajo allí, ni de tararearla demasiado en las calles… pero rápido descubrí que, como es una tema ícono del lugar, la tocan casi en cada bar, y siempre con una sonrisa, como un homenaje... así que no estaba mal unirme al cántico, y de hecho era lo que se esperaba.

Uno de mis homenajes favoritos fue durante mi segunda estadía en Cairns, en mayo/junio. Hubo un festival casual en la plaza frente al mar, y un grupo de aborígenes octogenarios la interpretaron con instrumentos hippies.

Eso me encantó. Estos aborígenes eran parte de la identidad aussie, cosa que no siempre ocurre, y  cuando tocaron el temazo con sus propios instrumentos, sentí que enfundaban con su propio espíritu esa parte de su cultura. Además, todo fue casual, y hacía un calor rico, y yo escuchaba la canción con unos amigos alemanes, entre ellos Strom, un semi-pololo que tuve, tendida en el pasto y comiendo helado. Fotografía casi vergonzosa de la felicidad.

Otra versión que me hizo muy feliz fue una que me tocó escuchar en un bar en las islas Gili, Indonesia., algunos meses antes Fue chistoso y llamativo escucharla en mi paréntesis vacacional (un viaje dentro de mi viaje). Entonces era febrero y todavía no decidía si volverme a Chile en marzo, y dejar la experiencia como la de unas vacaciones regulares o si quedarme más y vivir allí, y fue como si Australia me dijera “ya po, vente luego y quédate”. Yo lo tomé como una señal. Una señal de amor.

Y dije que sí.



19. "Easy Living", de Billie Holiday.

La Billie Holiday me gusta mucho, y tiene varias canciones, suaves y emotivas, que me gusta mucho cantar. Ésta, en particular, la tuve en mi rotativa durante el viaje solo porque encontré tan dulce que dijera “it’s so easy to live when you are in love, and I’m so in love”, lo que viene a ser algo como “es tan fácil vivir cuando estás enamorado, y yo estoy tan enamorada”. Encontré tan simpático y auténtico que tratara al amor con esa realidad, porque es cierto que - bien - emparejado es más fácil vivir, aunque uno tenga que hacer como si no por todo eso de la independencia, y de lo peligroso que puede ser estar demasiado apegado a los demás (como si por eso, en su momento, uno se apegara menos).

La Billie Holiday es bacán, tanto que en Blue Topaz, mi tercer (y más largo) alojamiento en el campo, vivía en una casa rodante y en ella encontramos a un ratoncito.Y con mis roomates decidimos darle su nombre.

Yo no era la única admiradora.



20. "Él", de Azúcar Moreno.

Ésta debe ser una de las canciones más hot y cachondas que se hayan escrito jamás. Me acuerdo de cuando la ponían en una teleserie chilena, ¿Brujas?, donde estaba la Carolina Arregui con Zabaleta y cada vez en que estaban juntos aparecían estas señoras (porque son unas señoras) cantando “se me derrite la boca cuando él me besa”, “se me derrite la piel si me toca él”, y otras frases del tipo, jaja, casi porno. Bueno, es que con Zabaleta cualquiera.

¿Quién no querría vivir un amor así?

Esta canción la escuché a lo largo de todo el viaje, exclusivamente porque la felicidad de las señoras se me traspasaba, y me hacía sentir feliz también a mí.



21. "Eleanor Put Your Boots On", de Franz Ferdinand.

Mi querida Elaine. Fue mi primera gran amiga durante el viaje, una irlandesa pelirroja y adorable que conocí en Sydney y con la que fuimos roomates durante un mes. He hablado de ella antes.

Como me pasa comúnmente, al hacernos amigas tuve que ponerle una canción, pero no conocía a ninguna con Elaine, así que debí improvisar con ésta. Ella se dio por satisfecha, explicando que le iban a poner Eleanor en primer lugar, en honor a una abuela que tenía, “such a nasty lady”, agregó. Ante mi cara de respetuoso shock, me dijo riéndose que en realidad ella no era así, sino que solo un poco “moody” (temperamental). A la Elaine le gustaba escandalizarme: era parte de un juego que teníamos.

Ahora ella ya no está, al menos aquí, ya que murió apenas un mes después en un accidente. Pero, cada vez en que escucho esta canción, la recuerdo… y eso es algo bueno. Porque la canción es tan alegre como lo era ella… o como lo sigue siendo, en aquel lugar que aún no podemos tocar.

Sin embargo, claro, una persona es mucho más que una canción.


PD: Hay un videoclip oficial de este tema, pero no quise subirlo porque acabo de ver que en él la protagonista se pasa la primera parte completa buceando, y la Elaine justamente murió de esa manera. Imagino que puede ser una especie de señal de que ella está bien... pero igual se me revuelve un poco la guata ponerlo. Tal vez sea muy luego.


22. "Ella me levantó", de Daddy Yankee.

Un poco de reggaetón en las tierras australianas. Allí nadie lo conocía, no del tipo que ponen aquí. La música que bailan es algo parecido al electro/dance, así que no difiere demasiado del estilo que el reggaetón tiene… pero aunque en las fiestas a veces ponen canciones muy buenas, es repetitiva, ya que se usa que pongan las mismas canciones una y otra vez, como una rotativa.

En ánimo de cambiar un poco, puse esta canción un par de veces en público, y por lo general causó conmoción. A la gente le gustaba que fuera en castellano, porque lo encuentran sexy, aunque aquí no lo hablan tan sexy, lo que luego los decepcionaba... pero también tiene ritmo, y esa parte chistosa donde dice “llora, llora”, que es mi favorita y que cuando explico lo que significa, a veces se convierte en la favorita de otra gente también (es que es muy chistosa). 

A mí me gusta mucho.

Lo puse en muchos lados distintos, y la semi-bailé muchas veces, sola, en mis caminatas… pero mi recuerdo favorito es el que tengo con Peter, en Bali, Indonesia, casi al comienzo de mi viaje. Peter es un sueco que conocí en las islas Gili y con quien tomamos un ferry desde allí a Bali, que al final casi naufraga en medio de una tormenta superlativa. Éramos amigos y hasta un poco pinches, pero pinches hasta por ahí nomás porque aunque nos mirábamos y viajamos un par de días juntos, con otro amigo más, al final nunca pasó nada.

Esa tarde, para tranquilizarnos y compartir, decidimos escuchar juntos la música del Ipod, y siguiendo un impulso innovador, Peter me pidió que le pusiera algo más latinoamericano. Y yo obedecí.

Lo que omití antes (escribí de esto en su momento) es que esa música le cargó. Y que aún así hizo algún torpe movimiento de semi-baile con los hombros, diciéndome que le había encantado, con una sonrisa toda europea y anhelante, todo en medio de la tormenta más grandiosa y terrorífica que yo haya visto jamás.

Todavía me río un poco cuando lo recuerdo. Ese Peter encantador.




23. "En mi sueño", canción con que se termina el monito "Sailor Moon".

En Stanthorpe (campo), alojé en tres lugares distintos. Primero, en el backpacker oficial del pueblo, luego en una casa en medio de la nada con puras mujeres, y por último en Blue Topaz, parque de casas rodantes, en donde compartí una de ellas con dos japonesas, Risako (que se dice Lisako, porque los japoneses no pronuncian la “r”) y Manami. En principio, porque igual después hubo rotativa y al final la Manami fue mi única compañera estable.

Las japonesas eran medias tímidas, pero con el tiempo nos hicimos amigas. Eran buenas para ver animé, y una tarde nos pusimos a hablar de cuáles habían llegado a Chile. No coincidimos en ninguno. Yo no cachaba los que ellas me nombraban, y ellas ni siquiera conocían  "Candy”. Hasta que salió el tema de la Sailor Moon, y resulta que yo tenía en mi Ipod el tema con que termina. Ellas no lo podían creer.

La verdad es que fue una casualidad (por así decirlo) muy feliz, porque nos sentimos muy cercanas unas a las otras. Ellas con el orgullo de que su cultura hubiese llegado a mí tanto tiempo atrás, y yo con el orgullo de que me hubiera llegado, jaja. Hasta cantamos la canción juntas, ellas en japonés y yo en castellano, muy internacional.

Luego y a raíz de eso, les di una charla sobre lo que pensaba de las proporciones animé, y cómo si fuesen ciertas, esas mujeres serían monstruos… pechugas tan pesadas que se les rompería la espalda, piernas tan flacas que no las sostendrían y etcétera. Y para finalizar mi speech, dibujé una Sailor Moon y le puse “Sailor Monster”.

Y entonces creo que nos reímos por lo menos media hora.



24. "Esta canción", de Silvio Rodríguez.

Yo sé que Silvio tiene mala fama, pero esta canción (valga la redundancia, jaja) es lindísima. Y es de esas que he tenido pegada tanto tiempo, que no debería calificar para este humilde soundtrack australiano y amigos.

Pero resulta que la estaba cantando cuando terminé de flechar a mi francés. Entonces estábamos en la playa de Tamarama, Sydney, en la noche, sentados conversando y compartiendo un chal (aw). Apenas nos conocíamos desde hace unos tres días, y en un momento de relajado silencio y como para mí misma, tarareé tranquilamente la canción.

Al terminar, el silencio se hizo sepulcral. Fue como si hasta el mar se hubiera callado, tanto que busqué la mirada suya y entonces me lo encuentro mirándome de vuelta – contemplándome – con una cara tan impresionada que hasta me asusté. “Were you singing?”, balbuceó, luego de algunos segundos de torpeza, como sin ocurrírsele nada mejor que decir. En sus ojos se leía una ternura inmensa y hasta un poco de terror.

En ese momento no solamente se derritió él, sino que también yo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que entretenida selección musical, María Paz!! Te pasaste pa tener música en la cabeza XD.... y historias.

LM

Flegolas dijo...

¡Excelente segunda patita del Soundtrack! Como siempre, muy diverso (a veces para bien otras para.. para diferencia de gustos..) Oye, pero la serie que nombras en la primera canción supongo que era That 70's Show, no? O salió una versión de la década siguiente??!?!
En fin.. Sigo creyendo que es sobretodo un excelente ejercicio para la persona que vive todas estas experiencias el poder registrar los Soundtrack's que las acompañaron.. Qué rico viajar, y con música, mejor..
No tenía idea que Men At Work eran Asutralianos..
Booooo,
Curro.

galgata dijo...

Gracias LM!

Y Curro, qué rico leer tus comentarios! Efectivamente fue una versión That 80s Show, jaja, no duró demasiado eso sí.

Y sí, es un ejercicio bueno para uno mismo también. La verdad es que son los posts que más me ha divertido escribir y en los que menos he tenido visitas, jaja... pero lo estoy pasando tan bien escribiéndolos... más adelante me lo agradeceré a mí misma :) , además igual me gustaba la idea de publicitar un poco las canciones, jeje.

Santiago Almarza dijo...

Que wenna, siempre pense que Falco insultaba a la vida por perder a la chica. Y dato freak, Falco murio atropeyado durante un viaje a Panamá.